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Cosas

Volver atrás
Verte como antes
Sentirme igual que ayer
Un breve momento de explosión
Con esquirlas que penetran en la carne
Que luego sacamos para que las heridas curen
De nuevo aquí con vos, encontrándonos
En mis recuerdo siempre hermosa
En recuerdos, mi preciosa
Corrí de nuevo a verte
Me viste como antes

Tu mirada mi espejo.

 

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La curiosidad de un niño es algo maravilloso.

Mi pequeño hermano, en una de sus caminatas silenciosas por la casa ( cuando quiere es un ninja indetectable)

Se materializó  a mi lado ligeramente atrás de mi hombro izquierdo,  mientras trabaja en mi PC. Para decirme:

“¿Te puedo hacer una pregunta?” [preámbulo a charlas filosóficas que me vuelan la cabeza, desde el momento en que a los 4 años me pregunto que es la física cuántica]

Yo :  Claro

Hermanito: “¿Donde está Dios?”

Yo: [Para mis adentros tuve el ardiente deseo de que mi viejo estuviera para explicarle]  ¿Para vos en donde está?

H: En el Cielo, me dijeron en la escuela.

Yo: ¿Crees en Dios?

H: Si, ¿vos no?

Yo: Si, pero no en la forma que te dijeron en la escuela

H: ¿Pero donde esta?

Yo: Donde vos quieras que esté

H: ¿Y como se le pide cosas a Dios?

Yo: Podes Rezar o Simplemente querer algo en tu corazón y hablar con él

¿Por que?

H: Por nada.

———————–

Después me enteré que unos de sus amiguitos tiene un hermanito con sindrome de Dawn, y quería pedirle a Dios que no se sienta triste, ni mal. Porque su hermanito se había dado cuenta que era distinto a su hermano…

El lagrimón mas pequeño que me cayó tenía el tamaño de una palta [aguacate]…
Palta o Aguacate

 

 

Ayer pensando y caminando viniste a mi mente
para hacerme saber una vez mas
que todo lo que vivimos no se lo llevó el viento
Pero que con el tiempo lo bueno se vuelve oro
y lo malo cenizas, que se fueron con la tormenta
Que te amé y de eso no me olvido
Que no me olvidé de lo bueno y de lo demás tampoco

But we could have it all and you doubt it

and doubt it
and doubt it
Untill they became mine

Hasta que ya no quise tener mas dudas, que tampoco olvidé…

Pero me conoces mejor que nadie y esto lo sabes…

Mi amiga feminista, compañera ocasional de un trabajo excesivamente pedorro, es además una mujer que tiene mucho para decir y escribir, por lo tanto aquí les dejo una muestra, gentil y gratuitamente cedida, para que todos ustedes, mis otros amigos puedan leer[la]. mordi

 

MITO-LÓGICAS

Llega determinada edad en la infancia en donde uno empieza a dudar seriamente (si no es que algún hermano mayor se adelantó y te desgarró la ilusión con la cruel verdad) acerca de los mitos que circulan alrededor de los eventos extraordinarios: papá Noel, su séquito de enanos y los reyes magos, por ejemplo.

 

En mi caso, hace un tiempo que Clarita viene haciendo cuestionamientos concisos sobre la real existencia de estos entes sobrenaturales. El otro día, sin ir más lejos, mientras viajábamos en un remis indagó sobre la supuesta existencia de dragones y otras yerbas: -Existen las sirenas mamá? Y los duendes? Y las hadas?- las respectivas respuestas fueron: -No, no y no-. La expresión de decepción de su cara me hizo sentir ganas inmediatas de revertir la respuesta, pero el daño ya estaba hecho y solo atiné a acotar: -Son personajes de cuento, hija. Uno puede creer en ellos si así lo quiere-. Y me di cuenta que en ese momento eligió creer en ellos.

 

Obviamente tal situación me hizo reflexionar acerca de la finalidad de romper bruscamente la ilusión de una pequeña persona. Ya se que mientras se pueda evitar una mentira es mejor, pero vale la pena ser tan descaradamente cruel? Hice un reconto personal sobre mi propia experiencia y llegué a la conclusión de que no lo valía. Fui feliz mientras creì y aunque me provocò un impacto superior enterarme de boca de otros y sin ningún indicio de sospecha que el mismísimo Papá Noel, ese de barba blanca y trineos voladores, no existía en realidad (fue la primera vez q sufrí la desilusión por un hombre, al margen), con la bondad del paso del tiempo hoy lo recuerdo como una anécdota divertida (y a mi hermana como una guacha de aquellas).

 

Decidì entonces, no participar activamente en la ruptura del mundo fantástico con el que convive Clarita. Decidì dejarla pasear por bosques mágicos llenos de duendes, hadas, sirenas y dragones, y que por fuerza mayor o voluntaria ella decida creer o no en éstos.  Al fin y al cabo la inocencia es virtud de niños, y yo todavía no quiero que MI niña crezca.

 

Cuando pensé que el suceso había quedado resuelto de por vida, la paradoja de la misma me enfrentò con un imprevisto:  El Ratòn Perez.  Pero para ese entonces respirè aliviada porque ya corrìa con la ventaja de todo un bagaje de análisis de situación para ese tipo de circunstancia. Seguì el procedimiento protocolar correspondiente y a primeras horas de la mañana dejè con disimulo el dinero bajo la almohada. Cuando Clarita se despertó y a cambio de la ausencia del canino encontrò la papota, ni les cuento la alegría que tenìa. Y entonces, indirectamente, me sentí realizada.

 

En ese momento vino corriendo con euforia hasta donde estaba yo y me mostro entusiasmada el premio mayor, y me contò además que se quería comprar unos stikers y no se que otra cosa màs. Por mi parte le expliquè que si ahorraba podía comprar algo que le gustara mucho (en la práctica cualquier momento es oportuno para meter un bocadillo lectivo). Y miró el dinero y se quedó en silencio. Y tuve miedo. Tuve miedo porque sé que el silencio de Clarita es la antesala de un estruendo.

 

Y me quedè ahí,  inmóvil, evitando respirar para no despertar sospecha alguna. Pero por desgracia el suspenso no fue prolongado, levantò la vista y preguntò intempestivamente: – mamà, el Raton Perez.. existe? – y pensé: -por què dios? Por què me haces esto??-. Ya sabía qué tenía que responder, y aunque lo sabia me costaba. También sostuve el silencio unos segundos para ganar tiempo en la elaboraciòn psicológica previa a la respuesta que debía dar. Llevè la mente a un estado nirvànico, anule el funcionamiento del lóbulo fronta en el hemisferio derecho de mi cerebro para que los juicios de valor no interfirieran en tal respuesta y escupì un: -SI, claro.-

 

No entendí muy bien si dudò de mi palabra o de su propia creencia, pero fue evidente que algo no la terminaba de convencer. Entonces, con aires de altanerìa y postura amenazante me dijo: -A ver, decime entonces.. de donde saca las monedas?

 

 

 

y que vaya a preguntarle al padre como se hacen los bebes.

 

laZacher

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Si señor ahora comprobado cientificamente, por cientificos australianos y respaldado sus pares tucumanos.

Los hombres se comportan como si estuviesen embriagados cuando los impacta una belleza femenina. Sudoración, alteración de las palpitaciones, cambios fisiológicos y aumento de la ansiedad son algunas de las transformaciones que experimentan ante el magnetismo de una mujer excitante.

http://www.lagaceta.com.ar/nota/372834/Notas_tapa/mujer_desequilibra_cerebro_hombre.html

Un ratón les royó la cabeza y el ratón se convirtió en Buda.

Un gato se comió al ratón y el gato se convirtió en Buda.

Un perro se comió al gato y el perro se convirtió en Buda.

Un lobo se comió al perro y el lobo se convirtió en Buda.

El lobo quedó rodeado por el fuego y el fuego se convirtió en Buda.

El fuego fué apagado por el agua y el agua también se convirtió en Buda.

Un hombre bebió de aquella agua y el hombre se convirtió en Buda.

Y cuando el hombre ya era Buda, ¿por qué le rezaba a Buda?

¿Por qué el hombre le rezaba a Buda?

De El lobo solitario y su cachorro de Kazuo Koike y Goseki Kojima .

Lo saque de otro blog de comics,  me gusto mucho.

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